El “Cambio climático” de los centros de datos

La Encuesta de Transformación Digital impulsada por la Asociación Nacional de Industriales, ANDI, presentada este año reflejó que más de un 50% de empresarios consideran que su negocio será digital en en un futuro cercano.  Esta apreciación prácticamente se triplicó en la industria manufacturera pasando de un 21.9% en 2016 a 60.9% en 2017.

En este mismo sentido, el Estudio de Transformación Digital de la empresa colombiana, impulsado por el Ministerio TIC de Colombia, y presentado en 2016, preveía que un 70% de las empresas consultadas invertiría en transformación digital, lo cual se he convertido en un hecho y marca el rumbo de la competencia en todas las industrias.

“Vemos que en los últimos años se ha dado una irrupción de nuevas tecnologías en muchos sectores económicos: Big data, Machine Learning, servicios de conectividad vía streaming y los servicios de almacenamiento en nube.  Nuestro diagnóstico es que cualquiera de estas tecnologías deberá contar con el mismo elemento de confiabilidad y conectividad hacia la nube que las tecnologías extendidas en la actualidad, y para esto, las empresas deben tener claro que necesitan una infraestructura confiable para mantenerse conectadas continuamente a internet, a sus flujos de información cada vez más críticos para la operación, y a los servicios de nube que presten o a los que requieran internamente”, explica Guillermo Arturo Varón, Gerente de Ingeniería en UPSISTEMAS.

Esta incorporación de nuevas tecnologías en muchas empresas ha hecho que el clima del data center cambie. Tanto los centros de datos in house como los grandes data centers que atienden a distintas industrias ven cómo crece la demanda de capacidad de almacenamiento, procesamiento y monitoreo. El 90% de todos los datos que hoy corren en el mundo se han creado en los últimos dos años, teniendo que en 2017 se llegó al volumen de 23,3 zettabytes, cifra que se multiplicará por 10 en 2025, bordeando los 163 zettabytes totales, y de estos el 25% se generará en tiempo real y un 20% serán información crítica para la operación de las empresas.

Gran parte de este universo de datos estará impulsado por la expansión del Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) y el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) y serán los data centers los núcleos estratégicos para hacer posible que las empresas e industrias saquen el máximo provecho de su información.

Esto representa un reto para el diseño, implementación y mantenimiento de los centros de datos, pues el aumento del procesamiento y trabajo en estos significa también un incremento en la temperatura ambiente al interior del data center.

Mayor calor, nuevas tecnologías

Recientemente, un informe de Uptimate Institute, una de las principales firmas consultoras y certificadoras de data centers a nivel mundial, indica que las estrategias para refrigerar los centros de datos vienen cambiando. Usualmente, se manejaban tecnologías de enfriamiento por aire. En la actualidad se tienen disponibles y cada vez más accesibles equipos de climatización basadas en líquidos, es decir ¡enfriando directamente a través de radiadores, los racks y servidores en un datacenter! Esto es bastante innovador, hace cinco años no se pensaba en usar este tipo de tecnologías en la mayoría de los proyectos, pues su capacidad de enfriamiento solo era congruente con los más grandes proyectos en el mundo.

“Se está viendo que las densidades vienen creciendo, refiriéndonos al consumo de energía y su transformación en calor. Hace 10 años había centros de datos que presentaban densidades de máximo 20 kilovatios por rack; ahora, hay soluciones de procesamiento y gestión que requieren de 50 kilovatios por rack, cerca de lo que consumen 20 hogares en energía y su consecuente producción de calor. Hay que multiplicar por decenas o hasta centenas de estas unidades en un centro. Un rack tiene un metro de ancho por un metro de largo, así que se requiere mucha energía eléctrica para su funcionamiento y una cantidad igualmente grande de energía para disipar en un área muy pequeña, por lo que la tecnología tiene que ser muy bien desarrollada para que se pueda implementar este tipo de solución”, explica Varón.

Este “cambio climático” que viven los centros de datos ha conllevado a que las tecnologías de climatización aceleren sus innovaciones, es así como se expande la de enfriamiento por inmersión en líquido,  la cual puede ayudar a mejorar la eficiencia energética de un centro de datos hasta en un 97%, ya que elimina la necesidad de unidades de aire acondicionado que suponen altos costos energéticos.

El crecimiento exponencial de la data significa una mayor densidad de información en espacios físicos relativamente estáticos. Es decir, las áreas de los grandes data centers no aumentan sino que se busca condensar más información y mejorar el desempeño del hardware y software de almacenaje y procesamiento, lo cual trae un aumento en el consumo de energía por metro cuadrado, y un gran reto para climatizar lo sitios físicamente sin aumentar costos en esto, lo que implica la disponibilidad de ingenieros especializados y portafolios muy bien estructurados, con muy sólidos conocimientos en disipación y manejo de las cargas para garantizar la seguridad de la información.

“Finalmente se trata de que la integración y el montaje de soluciones de enfriamiento para centros de datos aseguren la disponibilidad y la seguridad de los datos que generan las nuevas tecnologías, para ser usados a demanda por las organizaciones que invierten millones de dólares en ser competitivas y más eficientes para sus clientes. Los centros de datos son el escenario de transformaciones que impactan el activo más importante del negocio en la era digital”, concluye el Gerente de Ingeniería en UPSISTEMAS.