“Gimnasio Kaiporé, 20 años de innovación educativa”.

“Gimnasio Kaiporé, 20 años de innovación educativa”.

30 mayo, 2019 Desactivado Por Yesid Aguilar

Hace dos décadas la necesidad de buscar un colegio para su hija nacida con síndrome de Down llevó a una educadora a crear lo que es hoy una realidad. El Gimnasio Kaiporé, una institución que desde sus inicios ha propendido por la inclusión educativa en Colombia.

 

En 1996, la profesora Diana Cuervo recibe a su cuarta hija, María Angélica o Angie, como prefiere ella que la llamen; con una gran duda: ¿qué tiene mi hija?, sin ser muy específicos los médicos le explicaron que su hija había nacido con síndrome de Down, una condición genética que la hacía diferente, y por la forma de expresarse, esa diferencia parecía negativa. A pesar de los conceptos médicos, inició una travesía por garantizar, así como lo había hecho con sus hijos mayores, que Angie tuviera las condiciones para desarrollarse plenamente; así que, sin certeza alguna, decide empezar a investigar sobre la discapacidad cognitiva y crea un programa de estimulación temprana: el Centro de Desarrollo Temprano. Este programa abre sus puertas en 1999, con pocos recursos, grandes sueños, y el apoyo y la confianza de una familia dispuesta a respaldar y acompañar.

 

A partir de ese momento ha sido un trabajo contínuo, de la mano de profesionales especializados en educación y atención de niños y jóvenes, entre ellos, estudiantes con necesidades educativas especiales y discapacidad; para construir un modelo pedagógico que desarrolla las habilidades comunicativas, investigativas y de autonomía.

 

Lo anterior basado en una metodología que rompe con los esquemas tradicionales de educación, que fomenta el “aprender a aprender”, que convierte a los estudiantes en gestores de su conocimiento, protagonistas directo de sus logros académicos y actores autónomos.

 

Inclusión.

 

El Gimnasio Kaiporé en su propuesta educativa, asume como premisa su filosofía, que los seres humanos son sinónimo de diversidad, y por lo tanto, que la educación como componente fundamental de la sociedad, la escuela debe construir espacios en los que que no solo niños, niñas y jóvenes tengan cabida, sino que además sean incluidos e incluidas desde sus características particulares, potenciando sus habilidades y satisfaciendo sus necesidades de aprendizaje.

 

Una estudiante del GK, que cursa grado once, afirma que el día a día al lado de estudiantes con necesidades especiales de aprendizaje ha sido ventajoso, pues se aprende a convivir y a valorar a estas personas, como seres dotados de talentos, inteligencia, habilidades sociales, comunicativas, laborales y académicas entre otras cualidades.

 

ESED.

 

En el marco de la celebración de los 20 años del Gimnasio Kaiporé se puso en marcha el proyecto piloto: Escuela Superior Emprender Down, ESED, un proyecto ambicioso e innovador que busca que los jóvenes con Síndrome de Down logren llevar a cabo su proyecto de vida.

 

ESED, es un proyecto formativo que pretende ser una alternativa de formación formación para el trabajo, que satisface las necesidades personales y educativas, y los retos laborales de jóvenes con Síndrome de Down. Este proyecto propone el desarrollo de un programa de educación superior, especialmente de educación para el trabajo, con énfasis en emprendimiento. Reconociendo, además, la importancia que este tipo de proyectos tienen en los procesos de cambio en la percepción y formas de relacionamiento con las personas en condición de discapacidad, el proyecto desarrolla mecanismos para la incidencia y el fortalecimiento de los valores asociados al reconocimiento de la condición de ciudadanía de las personas con discapacidad, entendiendo esta como la asignación de derechos y deberes con los que cuenta una persona para su desarrollo en sociedad.

 

PIFI.

 

El gran diferenciador del GK con la educación tradicional es el modelo PIFI, Personalizado, Individualizado, Flexible e Incluyente. El PIFI se compone de cuatro elementos que soportan la plataforma en la que se implementa la metodología.

 

Personalizado, este elemento fue primordial, ya que al privilegiar la relación uno a uno, docente – estudiante, se empezó a gestar el modelo.

 

Individualizado, tal vez el componente más complejo de toda la metodología, ya que requiere hacer los ajustes necesarios para potenciar las habilidades de cada estudiante, reconociendo sus formas particulares de aprender e interpretar el mundo.

 

Flexible, la individualización de la metodología requiere que los procesos y las herramientas, sean susceptibles a ser modificadas, en tanto sea necesario.

 

Incluyente, ya que en una sociedad diversa y plural, todas las personas deben tener espacios que contribuyan a potenciar las habilidades de cada quien al máximo, necesitamos una sociedad que espere lo mejor de todos, sabiendo que lo mejor no es una categoría universalizante.