La nacionalidad portuguesa, una realidad para descendientes de judíos sefardíes.

La nacionalidad portuguesa, una realidad para descendientes de judíos sefardíes.

19 noviembre, 2020 Desactivado Por Redacción

Gracias a su experiencia en genealogía, sumada a su conocimiento legal y tecnología, la empresa colombiana Pro Corp les ofrece gestión y acompañamiento a las personas que decidan iniciar el proceso.

 

El año de 1492 fue muy rico en hechos históricos que definieron el mundo, como el descubrimiento de América. Y la expulsión de los judíos sefardíes de tierras hispánicas por orden de los famosos reyes católicos, Don Fernando de Aragón y Doña Isabel de Castilla.

 

El acontecimiento fue de una importancia capital para la península hispánica, al punto que hoy, más de cinco siglos después, sigue teniendo repercusiones.

 

La expulsión se convirtió, con el paso del tiempo, en una deuda histórica que los gobiernos de ambos países han querido resarcir mediante la promoción de la nacionalidad española y portuguesa de los descendientes de los judíos sefardíes.

 

España tuvo abierto ese proceso hasta 2019, pero Portugal lo mantiene vigente a la luz de la Ley 30-A de 2015, aunque la posibilidad de modificación de la fecha de cierre es posible en cualquier momento.

 

Así, la oportunidad de obtener el pasaporte portugués está abierta para todas las personas que puedan demostrar su ascendencia judiosefardita, incluidas aquellas que se encuentren en Colombia, en donde existe un gran número de descendientes.

 

Es necesario aclarar que el proceso tarda, aproximadamente, dos años, de acuerdo con Javier Jaramillo, socio principal de la empresa Pro Corp, y se puede resumir en tres grandes momentos:

 

–       Investigación genealógica que permita certificar la ascendencia sefardita.

–       Tramitación de un certificado, que es otorgado por la comunidad judía de Porto o Lisboa.

–       Presentación de la solicitud de nacionalidad ante el Ministerio de Justicia portugués.

 

“Nosotros ayudamos a los interesados a adelantar ese proceso de demostración de ascendencia”, asegura Javier Jaramillo.

 

Esto es muy importante porque, por ejemplo, el que una persona tenga uno o ambos apellidos terminados en “ez” no asegura que sea descendiente ni que pueda comenzar el trámite de solicitud del pasaporte portugués.

 

¿Por qué Portugal?

 

El otorgamiento de la nacionalidad portuguesa busca, en pocas palabras, la reconciliación entre los judíos sefarditas y el país que los expulsó de sus tierras hace más de 500 años, reconstruyendo, de esta manera, lazos y legado.

 

En este momento, Portugal es la mejor opción que tienen las personas que demuestren su ascendencia judiosefardita para acceder a los beneficios que tiene cualquier ciudadano europeo, los cuales incluyen:

 

  1. Libre circulación dentro de la Unión Europea.
  2. Viajar, estudiar o trabajar en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea, con la posibilidad de hacerlo también en el Reino Unido, algo que se definirá en diciembre de este año.
  3. Acceso a derechos europeos, es decir, participación en la vida política, junto con pensión y seguridad social, entre otros.
  4. Se puede mantener la nacionalidad de origen, manteniéndose los derechos en el país de nacimiento o residencia.
  5. Los ciudadanos portugueses no necesitan visa para ingresar a 83 países, incluido Estados Unidos.
  6. Una ventaja muy importante es que existen acuerdos de “no doble imposición”, es decir que la persona nacionalizada puede escoger en qué país pagar impuestos para reducir la carga tributaria.

 

A esos beneficios se suma la posibilidad de establecer empresa o de hacer negocios en Portugal y la Unión Europea, y de adquirir bienes raíces, con los mismos derechos y deberes de cualquier nacido en el país.

 

Busque la mejor asesoría.

 

Quienes deseen comenzar con el proceso deben entender que, si bien el trámite con Portugal tiene menos exigencias adicionales en comparación con lo que se exigía para la nacionalidad española, el cual incluía exámenes culturales, dominio del idioma, contar con vinculaciones y viajar al país para firmar, sí es mucho más estricta en cuanto a los documentos requeridos.

 

“La normativa portuguesa es muy rigurosa, además de meticulosa en lo que a su revisión se refiere”, explica Javier Jaramillo.

 

Esa complejidad hace necesarios la asesoría y el acompañamiento legal desde la verificación misma de la ascendencia judiosefardita.

 

“Nosotros somos abogados y genealogistas certificados por la Academia Colombiana de Genealogía. Además, tenemos presencia en Lisboa y Madrid, y hemos asesorado a miles de personas en este tipo de procesos. Sumando a esto hemos tenido también buena experiencia anteriormente asesorando en procesos judiosefardí para aplicar a la nacionalidad española. El acompañamiento que hacemos es total”, asegura el socio principal de Pro Corp.

 

Esto es muy importante para asegurar la completa transparencia en los trámites, una alta velocidad de respuesta ante cualquier aclaración y la adecuada representación de cara a la obtención de la nacionalidad portuguesa.