“Por gen de herencia maya y española, la mujer latina es más propensa a desarrollar cáncer de mama y de ovario”.

“Por gen de herencia maya y española, la mujer latina es más propensa a desarrollar cáncer de mama y de ovario”.

16 abril, 2020 Desactivado Por Yesid Aguilar

La investigación médica no cesa nunca, gracias a lo cual siempre llegan nuevos hallazgos sobre cáncer de mama y cáncer de ovario, lo cual abre una puerta grande hacia el camino de la prevención.

 

En la Facultad de Medicina de Harvard, que cuenta con el  Hospital General de Massachusetts (HGM) como el primer y más grande hospital de enseñanza, se realizó un estudio que descubrió algo sorprendente: la mujer latina tiene 25% más riesgo de sufrir una mutación genética, lo cual incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de mama y cáncer de ovario.

 

Dicho estudio se realizó con mujeres con cáncer de ovario, donde el 100% fueron sometidas a una prueba de mutaciones genéticas, cuyos resultados revelaron que la tasa de las mujeres latinas era mucho más alta de lo que se esperaba.

 

“Todo se debe a variaciones genéticas a causa de una mutación fundadora, de herencia maya y española, que incrementa el riesgo al doble, lo cual no existe en otros grupos poblacionales. Esto, claro, por razones históricas se extiende a lo largo de América Latina”, expresó la doctora Marcela del Carmen, profesora de la Escuela de Medicina de Harvard y especialista en oncología y ginecología del HGM, que ofrece atención diagnóstica y terapéutica sofisticada en prácticamente cualquier especialidad y subespecialidad de la medicina y la cirugía.

 

Cuando se trata de cáncer de mama, si una mujer presenta la mutación BCRA, entonces su riesgo de desarrollar esta neoplasia es del 80%. El BCRA es un gen que inhibe los tumores malignos, es decir el cáncer, en los seres humanos. “Cuando estos genes mutan, no inhiben los tumores como deberían. Por tanto, las mujeres con esta mutación genética tienen un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama o de ovario”, expresó la doctora Del Carmen.

 

No obstante, cuando el riesgo es detectado a tiempo, éste puede tener diversas medidas de prevención, como la mastectomía profiláctica (extirpación de mama), reconstrucción mamaria y pruebas de tamizaje, como la mastografía y resonancia magnética, entre otros. Además, por supuesto, del uso de cierto tipo de medicamentos oncológicos. Para el tema de cáncer de ovario, todavía no se cuenta con pruebas de tamizaje que permitan la detección temprana.

 

Algo de suma relevancia es que alrededor del 40% de todos los casos de cáncer podrían prevenirse si se evitarán factores de riesgo clave como el tabaco, el consumo abusivo de alcohol, la dieta poco saludable y la inactividad física. Aunado a ello, los programas de vacunación y tamizaje son intervenciones efectivas para prevenir determinados tipos de cáncer susceptibles de prevención primaria y secundaria. Alrededor del 30% de los casos de cáncer pueden curarse si se detectan temprano y se tratan de forma adecuada. Todos los pacientes de cáncer pueden beneficiarse del tratamiento paliativo.

 

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el cáncer es la segunda causa de muerte en las Américas. En 2018, causó 1,3 millones de muertes, y 3.7 millones de nuevos casos. Se estima que el número de casos de cáncer aumentará 32%, con lo cual superará los 5 millones de nuevos casos en 2030, debido al envejecimiento de la población y la transición epidemiológica en América Latina y el Caribe.

 

Tomar el camino de la prevención y reducción de riesgos.

 

“El riesgo de la mutación, por lo general, es del 48%. En la población americana blanca, el índice de cáncer de ovario es de uno en 65, aproximadamente 1.5%, y si se tiene la mutación es del 47%”, añadió la doctora Del Carmen.

 

Al igual que la otra neoplasia, también existen medidas de prevención, como la utilización de pastillas anticonceptivas durante cinco años, puesto que reducen el peligro hasta en un 50%, así como la extirpación de los ovarios y las trompas de Falopio, entre otras.

 

“Las latinoamericanas tienen 25% más riesgo de sufrir una mutación que eleva el peligro de desarrollar cáncer de mama y de ovario, a diferencia de las mujeres de raza blanca”, externó la doctora Del Carmen.

 

La investigación referida es muy importante, porque estos hallazgos marcan la pauta de cómo debemos abordar tanto el cáncer de mama como el de ovario, además de que abren un camino más seguro para transitar, que es el de la prevención y reducción de riesgos.

 

90% del cáncer cervicouterino es prevenible.

 

En cuanto al cáncer cervicouterino, a diferencia del cáncer de ovario, sí existen herramientas para la prevención, como son la prueba del Virus del Papiloma Humano (VPH) y la vacuna contra el VPH y el Papanicolaou. Con la vacunación adecuada, 90% de este tipo de cáncer es prevenible.

 

Pero no todo queda ahí, porque hay una gran innovación en el tratamiento de cáncer cérvico-uterino, por lo cual ahora es posible efectuar un estudio genético del tumor de la paciente, y según la mutación, se pueden usar diferentes fármacos, incluyendo la terapia inmuno-oncológica, los cuales, en vez de tratar a la célula maligna, se enfocan en la reacción del sistema inmunológico, todo con el fin de que la paciente esté mucho más preparada para la batalla, nunca sencilla, contra del cáncer.

 

“Con los resultados obtenidos hasta ahora, que seguramente se confirmarán en esos próximos estudios, esperamos que haya un cambio de póliza a nivel nacional en Estados Unidos, donde se diga a todas las mujeres de descendencia latina deben hacerse la prueba genética y no solo basada en factores de riesgo personal”, concluyó la especialista del HGM.