Un sistema educativo fortalecido por docentes y académicos: la clave para el desarrollo de un país

Un sistema educativo fortalecido por docentes y académicos: la clave para el desarrollo de un país

6 noviembre, 2018 Desactivado Por Redacción

En los últimos años los gobiernos del mundo han empezado a mostrar un mayor interés en la preparación de los estudiantes, llevándolos a adquirir habilidades interdisciplinarias, creativas, analíticas, empresariales, digitales y técnicas, así como a adoptar un mayor sentido de liderazgo. Promoviendo la independencia, la libertad de expresión y el libre pensamiento, fomentando la creatividad y la  innovación y destinando el 7,3% de su PIB a este sector, Nueva Zelanda sobresale por tener un sistema de educación pública sólida que le abre sus puertas no solo a los neozelandeses, sino también a los estudiantes internacionales.

El más reciente Informe de la Unidad de Inteligencia de The Economist asegura que Nueva Zelanda es el destino número uno para la educación del futuro. El Índice, que además evaluó en qué medida los sistemas educativos inculcan habilidades futuras en jóvenes de 15 a 24 años, incluyó 16 indicadores en tres categorías: entorno de políticas, entorno de enseñanza y entorno socioeconómico. El país obtuvo la máxima calificación en 15 de estos indicadores, donde se destacó por la efectividad de su sistema de implementación de políticas, el marco curricular para futuras habilidades, la educación de sus maestros, la colaboración entre universidades e industria y  la diversidad cultural y la tolerancia.

Estos resultados corroboran los tres pilares fundamentales en los que se basa su Estrategia Educativa Internacional: excelencia y experiencia educativa; desarrollo sostenible y ciudadanía global. En el desarrollo del primero, el país ha venido trabajando en exitosas iniciativas como la campaña Future Proof que acaba de lanzar su segunda entrega, Future Proof 2.0, para profundizar en cómo el estilo de enseñanza de Nueva Zelanda influencia en el éxito futuro de sus estudiantes.

“Nueva Zelanda es famosa por sus magníficos paisajes, por sus equipos de rugby y por las películas de El Señor de los Anillos. Sin embargo, una joya oculta es nuestro alto nivel de educación, donde nuestras universidades e instituciones de educación superior ofrecen recursos de enseñanza e investigación de clase mundial con una fuerte colaboración de la industria. Aquí animamos a los estudiantes a pensar de forma independiente, crítica y creativa, lo que, a su vez, fomenta la confianza y conduce a generar altos niveles de innovación. La campaña Future Proof 2.0 destaca también la calidad y el compromiso de profesores y académicos para que los estudiantes puedan adquirir un conjunto de habilidades y competencias que contribuyan a generar conciencia global”, dice Javiera Visedo, Gerente de Educación de Education New Zealand para Chile y Colombia.

En el desarrollo de la campaña Future Proof 2.0 los maestros encaminan sus acciones a un estilo de aprendizaje que se centra en el futuro y se basa en cinco hechos:

– El primero prioriza el desarrollo de las habilidades que los empleadores globales demandan, y es aquí donde el profesor Jamie Collins, presidente de la iniciativa empresarial e innovación en la Universidad de Canterbury en Christchurch, asegura que “los estudiantes de Nueva zelanda tienen la oportunidad de analizar problemas y descubrir cómo resolverlos. Hay muchas personas inteligentes, pero ser inteligente no es lo suficientemente bueno en un mundo competitivo, tenemos que ser capaces de resolver problemas. Por eso, cualquiera que sea el camino que elijan, les brindamos la experiencia práctica, las habilidades de pensamiento crítico y la confianza que necesitan para tener un impacto en su vida laboral”.

– El segundo se relaciona con cómo el trabajo en equipo ayuda a desarrollar habilidades sociales de comunicación y de liderazgo valiosas. La profesora Kathleen Campbell de la Universidad de Auckland, exinvestigadora de la agencia espacial estadounidense NASA, explica que “Nueva Zelanda es el entorno perfecto para la investigación dinámica y activa. Tenemos mucha colaboración y vínculos fantásticos en todo el mundo, por lo que los estudiantes tienen acceso a los mejores científicos y los mejores instrumentos. Mis estudiantes se ayudan mutuamente en sus diferentes áreas de campo”.

– Adquirir experiencia laboral en su industria es el tercer punto, el cual brinda importantes habilidades prácticas y conocimientos teóricos. En este caso, la profesora Margo Barton, líder académica de la moda en el Politécnico Otago en Dunedin, y quien además es fundadora y directora creativa del iD International Emerging Designer Show, la competencia de moda más grande de la región de Australasia para estudiantes y graduados de último año, atestigua que “la experiencia laboral es vital porque así es como los estudiantes ven cómo funcionan las cosas y descubren las posibilidades que tienen”.

– Aprovechar las oportunidades para pensar creativamente y desarrollar ideas propias es otro punto fundamental en la educación de este país. Faith Kane, profesora principal de diseño textil en la Escuela de Diseño de la Universidad de Massey en Wellington, alienta a sus estudiantes a adoptar el pensamiento de diseño como una mentalidad que los prepara para el futuro. “Nueva Zelanda está muy abierta a nuevas ideas. Aquí hay una sensación real para que cualquier persona tenga la libertad de fallar, aprender del error y seguir adelante. Mi esperanza es que los estudiantes se vayan con el deseo de mejorar el mundo y tengan la creatividad, el pensamiento crítico y las habilidades técnicas para hacer realidad esos sueños”.

– El quinto punto se relaciona con el hecho de estudiar en una sociedad abierta y acogedora, y cómo esto puede generar confianza y seguridad en la persona. Mark Hanlen, profesor de estudios marinos en Whakatane High School, trabaja de la mano de diferentes conceptos de la cultura Maorí donde la hospitalidad y el respeto son protagonistas: “el sistema educativo de Nueva Zelanda es único porque los maestros se centran mucho en las relaciones que tenemos con los estudiantes. Aquí, les damos más oportunidades fomentando el trabajo en equipo y el sentido de familia”.

En definitiva, los maestros, los académicos y el sistema educativo de Nueva Zelanda encaminan sus esfuerzos preparando a los estudiantes para un futuro global, mientras proporcionan un puente entre el aula y el mundo exterior. El país cuenta con centros de innovación y espíritu empresarial para defender la innovación de los jóvenes y las nuevas empresas.